Pues tal y como venia venir Bogotá me atrapó y mucho.
Bueno, mejor dicho me he dejado atrapar ;) Y puedo decir que han sido dos semanas geniales.
La primera vez en estos seis meses que me he quedado quince diás en el mismo sitio. Y es que cada destino lo voy viendo de manera distinta. Como con más relax. Esto ya es una forma de vida más que un viaje en sí. O al menos así lo siento.
También puede ser por la gente que voy conociendo. Aquí en Colombia estoy conociendo mucha gente que viaja con CS y no meros locales de CS que te hospedan y poco más.
Para empezar estaba Katie. La chica australiana con la que he estado viajando las últimas semanas y que se ha convertido en una gran amiga. La cual se fue hace una semana a Cartagena y a la que veré este finde por allí. También he conocido a mucha gente saliendo a rumbear (como se llama aquí a salir de marcha) e incluso más gente que se ha quedado en el apartamento de Carlos, mi CS de aquí, como es Flurina, una chica suiza. Que se puede decir que me da el relevo en el piso, jeje
Y llegar a casa de Carlos ha sido toda una suerte. Que tipo divertido, siempre de coña y con un sentido del humor muy particular. Gran conocedor de su ciudad. Todo un acierto, sí señor. Por eso me he quedado dos semanas, porque se me han pasado volando. Así da gusto.
Pero no todo ha sido salsa en Bogotá. Que también he visitado cosas. Como la afamada Catedral de Sal de Zipaquirá (foto). Y que se trata de nada más y nada menos que de una catedral escavada en una mina de sal. Está hecha entera de sal menos el suelo de un par de salas q los han puesto en granito. La mina aun sigue explotándose pero más a un costado. En un principio los mineros construyeron una catedral para rezar ellos mismo en la mina pero se corrió la voz y fueron viendo el atractivo turístico que iba teniendo y al final se acabó cerrando esa por seguridad y construyendo otra más buena y bonita (que no barata) ya solo con fines turísticos (money, money, money...) a parte de para rodar algun anuncio (vimos uno in situ), corto, bodas especiales y cosas de este tipo. Se bajan unos 33 metros desde la entrada hasta las naves principales. En ese recorrido están los 14 pasos del viacrucis tallados en piedra (foto). Unos freakis vamos. Pero me gustó mucho, todo hay que decirlo. Porque mira que habré visto catedrales en estos meses pero como esta ninguna, de eso no cabe duda.
De Zipaquirá fuimos a Villa de Leyva. Un pueblo que parece anclado en el siglo pasado por sus calles empedradas y su hermooosa plaza (foto). De este sitio me hubiera gustado poner más más fotos pero mi cámara se agarró un catarro (aka virus) y se me han borrado todas las de este lindo pueblo (me cago en tó). Menos mal que me podré copiar las de Katie cuando la vea.
En Bogotá he visto museos, subido a Monserrate (un cerro que ofrece una panorámica excelente de todo Bogotá (foto) y que aunque con una "e" al final, al igual que el de Barna tiene a la Virgen negra de Montserrat como patrona), recorrido sus calles, plazas, barrios y parques, jugado al "frisbi", visitado sus cementerios, observado con telescopio a Saturno, hecho compritas de primera y segunda necesidad, renovado mi visa (que aquí solo te dejan entrar al país por un mes, los muy rácanos), mejorado mi salsa bailando a tope, conocer locales y extranjeros, reencontrarme con antiguos amigos, hacer nuevos, ir al cine y al teatro, e incluso.... intentar hacer paracaidismo. Pero esto no salió ya que se canceló el salto por mal tiempo. Y aun no alcanzo a encajar mi mala suerte. Según el instructor, es la segunda vez que pasa en los últimos ocho años!!!! Yo no me lo podía creer.
Así que lo tendré que dejar para Venezuela, porque aunque tentador... no daba para quedarse otras semana más en Bogotá solo para intentar el salto el domingo que viene.
Que en Venezuela también se puede hacer y si el destino no me ha dejado hacerlo ahora... no voy a ser yo la que le contradiga en estos menesteres de saltar por los aires. Las cosas siempre pasan por algo. Pero que me tiro del maldito avión en el país vecino lo tengo más claro si cabe, que antes.
Y bueno, así con pena y pereza pero a la vez con entusiasmo y determinación, dejo Bogotá para irme mañana a San Gil. Y en cinco días estar llegando a la archinombrada Cartagena de Indias a juntarme con Katie de nuevo, posiblemente coincidir con Flurina también, y a la espera de que llegue Sergi desde UK vía Madrid.
Siii, por fin un amiguito de esas latitudes europeas para compartir esta aventura mía y así hacerla más real, en cierto modo.
Amiguito que espero que no sea el último.
Quien es el siguiente?? :D
Y como dice por aqui el logo del pais... Colombia, el único riesgo es no querer marcharse.
Siií, ya llegué a Bogotá. Y que ganas que tenía, madre mía :D Y la llegada no ha podido ser mejor porque he llegado en buena compañía y a una casa espectacular. Y es que estoy viajando desde 3 semanas o así con katie, una chica australiana que conocí en Cali por pura suerte, y que está resultando ha resultado ser una gran compañía. De esas a las que será difícil de decir adiós. Y es que tras dejar atrás en Cali a buenos amigos no me quedó más remedio que seguir viaje una vez más. Que de eso se trata esta aventura, no? Así que contacté a un chico que se supone que vivía en Armenia pero que resultó que esos días estaba en la finca de sus padres en Quimbaya. Y como a mí me daba un poco igual un pueblo que otro, pues allá que me fui. Y como se diría por aquí... Que finca tan bacana! Una finca turística con no sé cuantas hectáreas de terreno, piscina y espacios amplios y todo para nosotros. Un lujazo vamos! Lo mejor de todo es que coincidí con un amigo del CS y su novia, que estaban de visita por la zona con ganas de conocer todos los alrededores. Y encima ya para mejorarlo... tenían coche. Así que no podía haber salido mejor el asunto pues en esa zona del llamado Eje Cafetero, lo del transporte es lo más difícil. Conclusión que me pase 3 días en buena compañía y llevada y traída como toda una señora. Fuimos a las Termales de Santa Rosa de Cabal (foto). Que aunque ya se trataban ya de mis sextas (y creo que ya últimas) termales hay que decir en su favor que el paisaje que las rodeaba era súper bonito y estuvimos en remojo horas y horas. También fui con ellos al Parque del Café (foto). Sitio donde nos explicaron la historia, plantación y obtención del café, junto con más cosas interesantes sobre el mismo. Como el saber el porqué de esa característica tan especial que tiene el café de Colombia: su suavidad. Dicen que es el más suave del mundo. Y sí que es suave, sí!! Me estoy aficionando y todo…. Al tercer día llegaron los padres caleños de la pareja y con ellos nos fuimos a visitar el Parque nacional Los Nevados. Me decepcionó un poco porque fueron muchas horas de coche, la entrada al parque era muuucho más cara de lo que me esperaba y además el día estuvo todo nublado así que no vimos nada. Y caminar otra vez a los 5.200 metros con lo que cansa, para no ver nada tras levantarse a las 04.45 y además pagando una pasta... Vamos, que esta vez lo de subir a un nevado no me impresiono ni gusto. Aunque ver la nieve (foto) de vez en cuando esta genial, la verdad Solo el hacerlo en compañía de una gente tan gentil y simpática fue lo que lo compensó. Al día siguiente ya yo solita me fui al famoso pueblito de Salento, para conocer lo que es un verdadero pueblo "paisa" (gentilicio de la gente de esta zona). Pueblito lindo de casas de colores (foto) y que tiene a sus pies el Valle de Cocorá. Valle hermoso y famoso por tener el símbolo de Colombia, la llamada Palma de Cera (foto). Que es la palmera más alta del mundo y que además crece a niveles altos sobre el nivel de mar. (Ya que se supone que las palmeras solo son de climas calientes y bajos) De ahí, puse rumbo a Manizales. Mi última parada en el eje cafetero. Ahí llegué a casa de Manisha, otra CS la mar de simpática con la que aunque no pude compartir mucho tiempo, al menos pudimos hablar y contrastar culturas, ya que era de la India. En Manizales pase 2 días visitando la pequeña pero verdiiiisima ciudad y ya rumbo a Medellín. Medellín es hermosa, limpia, con un sistema de transporte muy bueno, cálida y llena de buena gente, como la familia de Natalia. La CS con la que me quedé esta vez. Y qué familia!! Es como si hubiera dejado atrás una familia adoptiva. Todos han sido de lo mejor conmigo: Natalia, Livia, Paula, Libardo padre e hijo y su mama. Siempre los recordaré porque ha sido mi primera familia en este viaje :) Con Natalia he compartido muchas cosas y sé que he hecho una gran amiga. Y como todo el mundo decía que los alrededores de Medellín eran imperdibles… ahí que fui, junto con otros CS. Fuimos a Guatape, que es famoso por un pedaaaazo de piedra cercana llamada El Peñol (foto). A los pies tiene una represa que inundó mucha extensión de terreno y que hizo islas por todas partes dejando una vista increíble, la verdad (foto). También fui a pasar un finde a Rio Claro con Katie y otra gente. Una reserva natural con un rio muy bonito y con unos alrededores también muuy verdes. Recorrimos la zona y acampamos a la rivera del rio. Lo mejor fueron unas cavernas que había en el rio que nos dio por investigar y que nos gustaron muuucho. Estaban llenas de unos pájaros nocturnos que en Ecuador se llamaban tallos y que aquí no recuerdo, pero que se parecían a unos búhos chillones que vaya ruido metían. Y bueno, así a lo tonto entre los alrededores, salir a bailar salsa y a conocer la ciudad, que dicho sea de paso es muy bonita. Tiene esculturas de botero en una plaza, un acuario muy bonito, parques lindos… Y así otros 8 días que se me pasaron sin darme ni cuenta. Y claro, pues ya tocó moverse y esta vez ya si por fin a la capital, Bogotá. Que es donde estoy ahora desde hace 5 días, en compañía aun de Katie y en casa de Carlos. Otro CS que nos está acogiendo con los brazos abiertos en su casa. Y en estos días hemos bailado mucha salsa, reencontrado con otros amigos CS de otras ciudades, como Daniel, Vanessa y Axel de Cali. (Que pequeño es el mundo!) y también conocido nuevos. Y como no, hemos tenido tiempo para visitar la ciudad un poco, comer cosas típicas como el ajiaco y divertirnos. Mañana la idea es visitar Zipaquira y su famosa catedral de sal. Bogotá me está gustando mucho, es grande, llena de coches, y ruidosa pero tiene su honda la verdad. A ver cuánto tiempo me atrapa esta ciudad antes de empezar a subir hacia el Caribe ;) Y así a lo tonto ya llevo un mesecito en Colombia y las cosas no podían ir mejor. Al principio me sentía insegura pero al cabo de unas semanas ya te das cuenta de que es como cualquier otro país de Suramérica. Simplemente hay que tener sentido común y bueno quizás un poquito más cuidado de lo normal… pero ya está. La gente es tan excepcional como me habían dicho que sería y es tan verde como nunca me pude imaginar que sería. Y lo que me queda aun... ;)
Ayyyyy, que pereza que me lleva dando últimamente actualizar esto. Y es que pasarme horas aquí delante cuando hay tanto por recorrer... pero ahí va mi crónica de las últimas dos semanas ;)
Y recuerdo que me quedé en Pasto... en el que vi mil iglesias porque apenas había nada más que hacer (es lo que tiene llegar en Jueves Santo, digo yo) a parte de ir a la procesión del Viernes Santo (que nada que ver a la de Sevilla. Bueno, tengo que decir que yo nunca he estado en Semana Santa en Sevilla pero si las procesiones son como lo fue ésta... que engañada me tenían, jajaja) Como buena cristiana no salí el Viernes Santo (vamos, que mi CS no se animó a salir, que si no...) así que me pude levantar bien tempranito el sábado para ir a ver una de las atracciones locales: la Laguna de La Cocha Lo más destacable de esta laguna se trata de una Reserva de Flora y Fauna ubicada en una islita que hay en su interior, en la cual se ve selva, con muchas bromelias en los árboles (foto) Al llegar tanteé precios con los barqueros del puerto y en seguida me di cuenta de que si no conseguía a más personas para compartir el pasaje de la lancha, para mi el viaje se acaba ahí :S Y tuve la buena estrella de que al llegar al final del mini puerto del pueblito, justo llegaba un mini bus lleno de ecuatorianos pensando en contratar una lancha también. Toda una familia de 13 personas!! Así que con mi mejor sonrisa me acerqué y les dije de compartir la lancha. Me miraron medio raro (normal!) y les dije, que si no era con ellos me quedaba sin lancha y sin viaje. A lo que me dijeron que ok, que todos o ninguno. Benditas personas. Al lanchero no le hizo mucha gracia porque según él ya la lancha iba con sobrepeso, pero accedió porque veía que el "todos o ninguno" era en serio. La reserva de la isla, así como el paseo en lancha no fue nada del otro mundo pero tuve la oportunidad de hablar con los ecuatorianos que eran excelentes personas. Así que el viaje me gusto y mucho. Eran 4 familias y 3 generaciones!! De ahí a Pasto y al día siguiente para Popayán porque si veía otra iglesia más me metía a monja! En el bus a Popayán conocí a Gloria, una chica que fue mi ángel de la guardia. Pues al llegar a Popayán y ver que el CS que me había dicho que me acogía tenia el móvil apagado, me dijo "tu no te quedas aquí en esta terminal llena de rapiñeros (eso era verdad de la buena) esperando a este chico. Te vienes a mi casa que esta a 2 manzanas y esperas que te llame" Y menos mal, porque aun estoy esperando que el chaval me llame. Así que tengo que decir que ahí va mi primera mal experiencia de CS :( Pero como las cosas siempre pasan por algo ;) Gloria (y su compa de piso, Rodrigo) resultaron ser unas personas excelentes que me dejaron quedarme en su casa los 3 días que estuve de visita en Popayán. Y diré que Gloria ha sido más atenta que muchos couchs y he encontrado una buena amiga. A Popayán la llaman Ciudad Blanca por su centro colonial todo en blanco (foto). Sus calles son casi iguales y no perderte es parte del encanto que tiene la ciudad. También la llaman Cielo Roto, y es porque todos los días llueve por la tarde :S Visite la pequeña pero bonita Popayán en 2 días y puse rumbo a la esperada (calurosa y seca) Cali. La llamada "Capital mundial de la Salsa"... yujuuuu. Y como era de esperar (o eso esperaba yo, al menos) en Cali lo pasé muuuuy bien. Tanto que después de 8 días ahí aun no quería irme. Y es que llegué a casa de Johnny, otro CS, que me atendió genial en su lindo apartamento (con piscina comunal y todo) Además me di cuenta que el grupo de CS de Cali es uno de los más activos de todo Colombia porque conocí a muuucha gente. Extranjeros y locales y todos increíbles. Johnny me llevo a conocer unas haciendas (foto) , el museo de la caña de azúcar cercanas, a comer a sitios muy buenos cosas locales, a hacer parapente (foto) (siii, volé en parapente por primera vez en mi vida. Pero lo cierto es que me decepciono un poco porque no da cague ni nada, jajaja), a bailar salsa... Con un anfitrión así normal que no me quisiera ir, no? Además ahí la salsa que se baila es totalmente distinta a la que vengo bailando así que me quede prendida de ese nuevo ritmo. Oír para creer. Y Cali como ciudad también me gusto mucho. Sus parques, plazas, iglesias (siento que se esta despertando la fe en mi... o será intoxicación por el incienso inalado?), exposiciones, esculturas, callejuelas sin mas... Y para colmar el vaso del buen rollo intente organizar con alguien más una salida a un pueblo llamado San Cipriano y me salió mejor imposible. Me dijeron que mejor fuera acompañada por eso de la seguridad y al final nos apuntamos 12 en total: 6 colombianos y 6 extranjeros. Así que ya os podréis imaginar lo bien que lo pasamos acampando 2 días a la rivera de un rio en un clima semi tropical húmedo y sin apenas mosquitos! Wow, q más se puede pedir?? Salió todo redondo! Y lo más peculiar del viaje fue la manera que tenían de transporte desde el pueblo anterior a San Cipriano, ya que no había carretera que los uniera. Se hacía en lo que llamaban "brujitas" (foto) que consistía en un cajón de madera con ruedas, con un asiento de madera encima para la gente (foto). Las ruedas eran compatibles con los rieles de la via del tren, aun en uso!! Y todo esto impulsado por una moto. Fue subrealista pero super divertido
Pero como no, llegó el momento de regresar a Cali y de ahí poner rumbo a una ciudad y zona nueva: Quimbaya. Yo quería ir a Armenia pero por cosas de la vida acabé en Quimbaya.
Si queréis saber el motivo... leeros el siguiente capítulo ;)
Pues sí, tras casi dos meses en este pequeño pero completo país que es Ecuador ya tocó irse para otro. Así que ayer llegué a la esperada Colombia, por fin!!.
Como no podía ser de otra manera estas últimas 2 semanas en Ecuador han sido suuuper completas. He tenido de todo, playa, sierra, ciudad, volcán...
La ultima vez comenté que estaba en la playa en plan relax total, y aunque me costó cambiar de playa porque estaba en la gloria lo hice y me fui para Canoa (foto), otra playa más al norte (a 8 horas) en la que tuve la suerte de conocer a una gente increíble. Fue llegar y ya tenía muuchos amigos! Fue tan fácil que me costó creérmelo. La única “peguilla”... que todos hablaban francés, jajajaja
Pero bueno, verle el lado positivo así que ahí que me lancé a intentar refrescar el dichoso idioma del país vecino. Que para eso había dado clases el año anterior, no?
Y no es que todos fueran franceses pero había un suizo del cantón francés (Francoise), un alemán (Philipp) que hablaba perfecto francés, una canadiense de Québec, una francesa y un americano que renegaba de serlo y que también hablaba perfecto gabacho. Así que... ahí que estaba yo en medio de 5 francófonos intentando pillar algo... pero bueno, fueron buenos y claudicaron. Que para eso todos chapurreaban español y estamos en Sudamérica, no? ;) Y ahí ganaba yo de largo, jajaja
Lo importante es que lo pasé genial los 3 días que estuve en esa playa. Y que bonita!! Dicen que la más ancha de todo Ecuador y lo cierto es que era enoooorme. Ahí, aparte de tirarme al sol sin hacer nada más, me dije que tanto relax no era bueno e intenté hacer surf un día (que desastre madre mía) y como no se me dió muy bien tiré por el bodyboard. Mucho más fácil y disfrutable desde el primer momento.
Pero aún estando en la gloria, decidimos irnos para Mompiche (foto), una de las playas que más me había recomendado todo el mundo, por su belleza.
Y digo "decidimos" porque nos fuimos juntos Francoise, Philipp y yo en buena compañía.
Y oye, Mompiche es de lo que no hay. Como me alegro de haber ido. Que cuando tienes q cambiar 2 veces de bus y esperar en el último trecho que algún alma caritativa pase por donde estas tirado en medio de la carretera para que te lleven (que de hecho el primero que pasó, nos llevó) piensas en si habrá sido una buena decisión dejar la seguridad de Canoa y su gente. Pero sí que fue buena decisión porque es una de las playas más paradisíacas que he visto nunca. Qué poca gente, incluidos turistas, y qué poco de todo en el mini pueblo!. Un sitio con varios cortes de luz y de agua diarios. Con un solo sitio de internet que decían que iba a pedales y que ni me dio por intentar usar. Y venga a comer camarones (gambas pa los que no me entiendan) de mil maneras, y ceviche y pescadito empanado, conchas negras... Vaya atracón de pescado que me he dado en esas semanas que he estado en la playa. Ya temía por mi acido úrico :S
Cerca de ahí vistamos Portete (foto), una isla que ganaba a Mompiche en paradisíaca. Todo palmeras, arena blanca, sin turistas, locales agradables y cocos con agua bien fresquita, jeje
Pero todo lo bueno debe llegar a su fin a pesar de que estábamos de lujo porque en Mompiche no había ni olas para surfear ni para hacer body (y casi ni gente para tomar algo!!) así que al final Francoise se cansó y nos abandonó para irse a Quito.
Philipp y yo nos fuimos también pero al día siguiente y hacia Sua (otra playa que mejor ni pisar la verdad) Y como nos gustó taaan poco, nos fuimos después de una noche hacía la semi civilización. Semi porque paramos en Mindo antes de ir para Quito.
Mindo, mini pueblo turístico a tope, donde que hice algo nuevo hasta ahora: Birdwatching. Y lo pongo en inglés porque lo hicimos con dos americanos (John y Jesse) de lo más entusiastas que pueda haber. Y es que aunque había conocido ya en este viaje a gente que estaba metida en esta actividad, personalmente no lo había hecho nunca y no entendía tanto fanatismo por "simplemente ver pájaros" (foto). Y madre mía, sí que se lo tomaban en serio. Iban con sus guías con mil fotos y se volvían locos intentando identificar especies que nunca habían visto antes. Lo que pude reírme… y disfrutar. Aunque al final se me hizo largo (porque estuvimos 8 horas con el tema de ver pajaritos), me encantó. Me volvió loca, jeje Y me dijeron que tenía muy buen ojo para ello y que me tenía que comprar ya mismo unos prismáticos!! Y yo pensaba, "bueno, tampoco os entusiasméis tanto",pero lo cierto es que hasta me lo pensé por un segundo!!
Pero tengo que decir que creo que repetiré en alguna parte porque es bastante interesante. Vimos taaantos pájaros bonitos y variados... Y ahí me gané una invitación a Alaska por parte de John :O
Y si Mindo es famoso por algo es por sus colibríes (foto) así que os podéis imaginar la cantidad de ellos que vimos! En todos lados, en el mismo pueblo! Incluso había comederos en nuestro hostal así que venían al caer el sol a beber su agua con azúcar y podíamos disfrutarlos sin movernos de las hamacas de la terraza. Eso es vida!
En Mindo también fuimos a un mariposario (hermoso) y a un orquidiario (decepcionante, pero con foto) por ser las otras atracciones más conocidas del pueblo.
Pero todo se acaba y tocó volver a la gran (y nada apetecible) Quito.
Me tentó la idea de irme ya del país pero aún me quedaban cosas en el tintero por hacer que no quería dejar pasar como ver Otavalo y su mercado, que dicen que es el mercado de artesanías más grande de todo Sudamérica. Que no se si será verdad porque a mi me pareció grande y bonito pero tampoco nada tan increíble después de hacer visto mercados en Bolivia y Perú. Además no lo medí la verdad, jajaja. Al menos el estar acompañada fue un aliciente extra porque todo mi recorrido por Ecuador ha sido más bien sola menos estas últimas dos semanas.
Como no me puedo comprar nada de las mil maravillas que había a precios de risa por lo del maldito peso mochilero…acabé adquiriendo una pulsera y un collar por eso de que la tentación tiene un límite. Y que una no es de piedra y menos a esos precios. Lo justo para sentirme una turista más y volverme feliz a Quito tras dos días en Otavalo (foto).
Ahí también nos quedamos en casa de Julio, un CS local, así que la compra estaba aun más justificada si cabe por eso del ahorro en el alojamiento y de impulsar la economía local.
Y de regreso a Quito otra vez la tentación de escapar corriendo de Ecuador que ya empezaba a agobiarme. Pero en realidad era Quito, no Ecuador el que me dejaba fría así que vencí el malestar y llame a John, el CS de Latacunga que me dijo que cuando quisiera intentar la ascensión al Iliniza Norte le llamara a ver si el quería/podía. Que para eso él lo había hecho ya 3 veces y era un guía perfecto y sobre todo, barato. Porque una cosa es querer hacer una cosa así pero por los 100 dólares que cobraban en las agencias las ganas no eran tantas.
Conclusión, que tengo unas agujetas en las piernas que no me dejan caminar normal, aderezadas con unas buenas ampollas en ambos pies. Y es que la dichosa ascensión (y obviamente el descenso incluido) nos llevó (a los 3 íbamos, John, Philipp, y yo misma. Foto en el refugio) 10 horas de caminata para subir de los 3.950 metros a los 5.126 que tiene el volcán hasta su cumbre.
Otra vez más me sorprendió que la altura no me hiciera nada. Si, claro que la respiración se te acelera y el corazón parece que quiera salírsete del pecho, pero por lo demás todo fue genial. Subimos en tiempo record (según John, su record al menos). Y todo sin equipo de nieve ni cuerdas ni nada. Que para algo tiene que servir el cambio climático, no? Vamos, que ya no se puede considerar un nevado este volcán. Había un paso que llaman “De la muerte” que tenía un poco de nieve y que supongo que con mucha nieve si que es necesario hacerlo con cuerdas pero en este caso simplemente con ir con cuidado y no pisar en falso era suficiente.
Hubiera sido perfecto si el tiempo hubiera acompañado más. Que aunque no nos llovió en la subida (en la bajada un poco) tampoco despejo la niebla ni un solo momento. Solo al amanecer pudimos ver la cumbre a lo lejos (foto) pero a eso de las 06.15 se nubló y ya nunca más despejó. Y que mala suerte porque hubiera sido un goce poder ver prácticamente todos los volcanes del país. Que se pueden ver desde la cima y que era lo que más me motivaba a mí para acometer esta aventura. Pero bueno, si algo aprendí en estos dos meses es que lo de tener un día claro en esta época del año en Ecuador es casi imposible. Y ya tuve suerte con mis días de expedición al Cotopaxi y al Chimborazo así que no me podía quejar.
Aun así la experiencia fue de lo más gratificante. Lo único que tuve que lamentar es que se me olvidó mi muñeco de Goku en la cumbre.
Sí, amigos sí, mi cabecita despistada me jugó una mala pasada. Y tras hacerme varias fotos con él en la cruz de la cumbre (foto), me lo deje ahí. Paradito en la cruz haciendo su “kameame aaaah”.
Sabía que tarde o temprano se quedaría en el camino y que era una utopía que volviera a casa con él pero olvidármelo de esa manera me jodió y muuucho. Menos mal que me di cuenta ya de regreso en el pueblo que si no… la tentación de haber vuelto no me hubiera permitido descender en paz. Aunque al menos puedo decir que es el mejor sitio donde se me ocurre que pude habérmelo olvidado. Qué mejor sitio que la cumbre de un volcán a más de 5000 metros?
Y con pena en el corazón (sé que solo era un muñeco, pero a la vez era como mi amuleto para este viaje) y cansancio en todo el cuerpo, regresé por cuarta vez a Quito. Recogí mi mochila de casa de Paola que ya no me podía alojar por estar mudándose esa misma noche. Me despedí de ella con un gran sentimiento de gratitud y buscamos un hostal para la que sería mi última noche en Ecuador.
Y así, ayer por la mañana bien temprano me despedí de Philipp que se iba a la embajada a recoger su pasaporte provisional (le robaron en el bus a Otavalo de la misma manera que en su día robaron a Fran en el bus de Argentina. No sabes como me acorde de ti, brother!) y yo ponía rumbo a Tulcán, Ipiales y Pasto. Ciudad en Colombia donde me encuentro ahora en casa de Catalina, una chica de CS que esta siendo genial conmigo.
Y así continua mi aventura en un nuevo país. Con todas mis pilas cargadas para afrontar todo lo bueno y malo que me depare mi recorrido por la (mal) afamada Colombia. Que según todos los viajeros conocidos es una de las cosas más bellas que tiene este continente.
Espero que sigáis ahí para ir descubriéndolo conmigo.
Y ahora me voy a ver la procesión más conocida de esta ciudad, que para eso es Jueves Santo de Semana Santa.
Procesión que dicen que se parece a las de Sevilla por la cantidad de pasos que tiene y creo que tengo la obligación moral de ver si exageran o no.
Y si ya tocaba, porque ya llevo más de un mes en Ecuador y apenas he pisado sino sierra a parte de la selva en Macas. Así que estoy en Montañita... por fin. La playa más renombrada de Ecuador por su fiesta, cantidad de surferos y extranjeros y lindos paisajes cercanos. Playa que llevo oyendo nombrar desde que estaba por Perú y que no podía dejar de conocer según todos. Llevo aquí 5 días en casa de Yasser alias Pimpón, un guayaquileño que conocí en Baños amigo de uno de los CS de alli. Y es que después de Latacunga regresé a Baños a hacer lo que me quedó pendiente. Y acabé haciendo lo pensado y más. Monté a caballo, hice la afamada ruta de las cascadas en bici, monté en cuadrone (como una moto pero con 4 ruedas grandes tipo kart) por una ruta increible hasta Patate, me tiré de un puente 40 metros de caída libre (el puente tenía 140 metros y vaya acojoneeeeee. Solo quería sentir el tirón de la cuerda, jajaja - Foto), volví a ir a los baños termales y por fin conseguí ver el Tungurahua (foto) en todo su esplendor. Hermoso volcán! Fueron unos días completitos, sí señor. Y todo esto aderezado con poder quedarme en casa del CS que me acogió la otra vez, Ovidio. Que es un cielo de persona. Y ahí conocí a Yasser que aunque no es CS, como si lo fuera. Qué buena gente es la de Ecuador. No me canso de decirlo. De Baños… más sierra. Esta vez a Riobamba donde solo estuve 3 días (también en casa de unas CS, Mariana y Sandra, que como no, fueron geniales conmigo!) porque me moría por llegar a la costa. Ahí fui a ver el Chimborazo. Que dicen que es el volcán más alto del mundo con sus 6310 metros!. Me dejó impresionada la verdad. Qué bonitooo! Fue el día más barato del mundo teniendo en cuenta la pasta que cuestan estas cosas de parques naturales. Y es que ir, fuimos en bus por 1 dólar hasta la entrada del parque. Luego hicimos dedo hasta el primer refugio, y de ahí caminando al segundo que está a 5000 metros (foto). Y la vuelta andando hasta la carretera y sin apenas pretenderlo conseguimos esquivar a los guardaparques así que nunca nos cobraron la entrada y también pudimos regresar haciendo dedo a Riobamba… todo salió perfecto. Así da gusto ver cosas naturales tan impresionantes, jajajaja Y el último día en Rio fuimos a Chambo. Un pueblito cercano que estaba en fiestas y que tenia desfile de caballos y trajes populares y… RODEO. Sí señor, un rodeo de los de verdad! El pueblo tenía plaza de toros (muy común por estos lares) y ahí que nos sentamos en el tendido y vimos doma de potros salvajes y toros entre otras cosas… pero lo de los toros me encantó. Eso era algo nuevo para mí. Lo cierto es que fue un domingo de domingueros total en compañía de Juan Pablo, un CS de allí de Rio. Y de ahí ya si… rumbo al calor de una vez. Rumbo a Guayaquil, la grande. Guayaquil es la ciudad más grande de Ecuador. Y dicen que antes era de las peligrosas pero dade que en 2000 el tipo de turno le lavó la cara ahora esta genial. Aquí solo me quedé 1 noche, 2 días porque con ese bochorno… uff, quería playaaa. Me quedé en casa de la familia de Janna, otra CS con unos padres divinos que me trataron como una hija más. Paseé por la ciudad como mil horas, vi su famoso Malecón 2000, subi hasta el colorido (y empinado) barrio de Las Peñas con su faro en la cumbre (foto), otro malecón más, algún museo… pero lo que mas me alucinó fue el llamado Parque de las Iguanas (foto). Y es que hay muchiiisimas iguanas ahi sueltas en el parque como si de palomas se tratara. las puedesd tocar, hacerte fotos, darlas de comer... son toda una atracción.
Y bueno, cuando me dije, ya quiero playa de una vez, llamé a Pimpón que justo resultaba q venia para Montañita al día siguiente. Yujuuu. Asi que me vine con él. Y esto de tener un amigo local en la meca del turismo es algo increible. Me conozco a medio Montañita, jajaja Y además he reencontrado a mucha gente de mi viaje :D Y aquí ando, en la playa… en la que me siento de vacaciones de las vacaciones. He conocido a 2 chicas chilenas Carolina y Tatiana, que han sido una fantástica compañia estos dias. He ido con ellas a una isla cercana. La isla de la plata. La cual dicen que es como la Galápagos de los pobres. Y que ya sea dicho de paso… me decepcionó bastante después de haber visitado las Islas Ballestas en Perú. Lo que más mereció la pena fue el snorkel que hicimos luego entre peces de colores de todos los tipos (foto). Wow, eso sí que fue espectacular. Nunca lo había hecho antes así. Lo único malo es que el agua al final ya medio fría acabó haciendo mella y nos tuvimos que salir pero era para haber estado ahí horas. Que variedad, que bonito! Y es que aunque todo el mundo dice que merece mucho la pena he decidió que no voy a ir a las Galápagos porque son muy caras. Dicen que por menos de 1000 dólares difícil. Y eso en una semana…. Es demasiado para mi presupuesto de mochilera! Ya habrá otras oportunidades en la vida, digo yo!
También he ido a la que dicen que es la playa más bonita de Ecuador, llamadas Los Frailes (foto), pero que tampoco nos gustó tanto como esperábamos. Si, admito que estaba muy salvaje porque es parte del Parque Nacional Machalilla y no se puede construir ni vender nada asi que está solo la playa... pero no era para nada paradisíaca tal y como esperábamos.
Y de aquí voy hacia… pues no se… aun no he decidido nada, jajaja Subir por la playa hasta que me canse y de ahí regresar a Quito… pero para eso aun queda tiempo ;) Ya os mandaré fotos cuando esté más morenita para dar envidia :P Aunque no os podéis quejar de primavera, no? A disfrutarla gente! Que yo disfrutaré la playita con esta agua tan calentita que no dan ganas de salirse. Si tan solo los mosquitos me ignoraran… ya seria perfecto, pero C´est la vie!
Ecuador esta siendo un país bien chévere y su gente es aun mejor. Aun no entiendo como hay gente que dice que no tiene nada para ver. Es un país que tiene de todo. Selva, sierra, un montón de volcanes y como no la linda costa… que aun no conozco, pero a la que voy de camino ;) Llegué a Baños semi coja por el golpe que me di en la pierna bajando el rio Upano. Y como en Baños lo que se dice visitar la ciudad no hay mucho q ver a parte de la iglesia y el parquecillo central (foto) (ya que se trata de montar en bici, caminar y más caminar) pues tras 2 días allí en casa de un Couch llamado Ovidio (que es un crack y que se portó genial) decidí irme a Quito porque me estaba frustrando sin poder hacer apenas nada de lo más bonito. Los 2 días que estuve en Baños lo pase genial a pesar de mi “mala pata”. La gente que conocí era genial: Ovidio, Juanca, Fabricio, Maggie, 2 chilenos… Al menos fui a unas aguas termales que tiene la ciudad y que en cierto modo le da el nombre. También hay un volcán activo biiien cerca llamado Tungurahua pero que estaba escupiendo cenizas los 2 días que estuve allí así que no se dejó ver… Intenté hacer puenting pero justo lo cancelaron… Vamos, que la suerte no estaba de mi parte en Baños hace unos días así que eso, que pensé que en Quito tendría más suerte y para el norte que me fui. Que puedo decir de Quito… pues que me gustó mucho :). Estuve 5 días en casa de Paola, la prima de Daniel, el CS de Cuenca. Y ya os podéis imaginar lo bien acogida que estuve. Esa familia es bien bacán. Me han hecho sentirme como en casa ella y su compi de piso, Fernando. Los primeros días coincidí con su ñaña (hermana en quichua) Delia a la que ya conocía también de Cuenca, y lo pasé genial. Me enseñó el barrio turístico de Quito y salimos por la noche a bailar hasta que nos cerraron. Al acabar el finde Delia se volvió a Cuenca y ahí empezó mi visita “obligada” al centro histórico (acompaña de Daniela, una Quiteña que conocí en la selva). Otro día fui al monumento de la Mitad del mundo (foto). Como ya sabía, este monumento en realidad no marca el verdadero Ecuador, pero bueno, hay cosas que merecen la pena por la foto, jajaja Pero tuve suerte, o eso creo yo, porque cerca del monumento había un “museo alternativo” gratuito que contaba “La Verdadera historia sobre la mitad del mundo”. Un tipo bien simpático que lleva 12 años investigando sobre estas cosas me contó donde estaba de verdad el ecuador, y que los incas ya habían medido este punto y que habían construido un monumento muro semi circular sobre una montaña cercana. Pero el gobierno ecuatoriano vio la oportunidad de oro de explotar el falso monumento (que en realidad no marcaba el ecuador en si, sino un monumento conmemorando el 200 aniversario de la expedición geodésica francesa en la que se comprobó la forma de la tierra) y no la dejó pasar. Entre muchas mas cosas interesantes me dijo que el ecuador pasaba por ahí cerca al lado de la carretera y que si quería me dejaba un GPS para ir a comprobarlo… y como no… ahí que me fui junto con otra chica que estaba en las mismas. Y con 2 milisegundos de error o algo así… se puede decir que estuve sobre el ecuador en Ecuador :D (foto) A parte visité el cráter (habitado ahora) del Pululahua, fui a un museo y entré en alguna que otra iglesia en Quito (foto), caminé por sus calles, quedé con los italianos que conocí en la selva y con Ovidio que estaba por Quito, y algo fuera de todo pronostico… fui durante 3 días a un curso de cocina brasileña. Y es que desde que entré en Ecuador pensé que estaría genial ir a un curso de cocina ecuatoriana ya que no lo puede hacer en Perú porque me dormí en los laureles (ya veis, busco cosas alternativas al mero viaje) y aunque no lo pude encontrar (cosa que esperaba… pero por probar no perdía nada!) me topé con un curso gratis de cocina brasileña impartido en un supermercado. Se trataba de que un chef explicaba y cocinaba recetas brasileñas delante de los asistentes. Nos repartían la receta que iba a hacer, la hacia ahí en vivo y luego había una degustación. Fui solo a 3 de los 5 días que había curso porque aunque me pareció genial… tampoco iba a estar en Quito solo por eso, y como ya había visitado más o menos lo que había… partí de Quito hace unos días para venirme aquí, a Latacunga, 2 horas al sur (si, aquí las distancias son tan pequeñas que aun ni me lo creo, jajaja) Aún siento que me han quedado algunas cosas que hacer por Quito y como tengo que volver a pasar cuando regrese de la costa… pues no me importó no poder ver el Pichincha. El volcán que se supone que se ve desde Quito en un día claro. O eso dicen… porque yo ya no se si creérmelo, jajaja Y aquí en Latacunga a parte de la ciudad y algún que otro mercado cercano como el de Saquisili (donde entre otros animales había cuyes vivos para vender* (foto)) por fin he visto un volcán. El volcán activo más alto del mundo, el Cotopaxi (foto). Y que hermoso, madre mía!. No hice cumbre, solo subí hasta el refugio más cercano a 4800 metros porque no sabia como iba a reaccionar mi cuerpecito a la altura con esfuerzo físico. Pero reaccionó bien, jeje. Incluso subí un poco más del refugio (que se ve en la foto en pequeñito a la izqda) hasta que la nieve me impidió continuar. Y se veía ahí mismo (eso parecía) la cumbre… tan bonita… fue un dia tan claro que hasta lo vimos desde la cara norte que nunca se deja ver según dicen!! (foto) Una experiencia genial que me ha dejado con ganas de hacer cumbre de alguno de los tantos volcanes que hay por la zona… Chimborazo, Tungurahua, Reventador, Ilinizas norte y sur, El Altar, Cayambe, Rumiñahui, Pasochoa… hay taantos. Para eso se llama el valle de los volcanes, claro esta Creo que lo intentaré a la vuelta desde Quito. Quizás convenza a John de que se mi guía para ver los Ilinizas porque el ya ha subido como 3 veces… John es el CS donde me estoy quedando en Latacunga. Un chico de Chicago bien chévere, si señor. El primer yanqui que he conocido nunca que me ha dicho que le gusta el reggaetón porque le recuerda al hip-hop. Casi me muero de la risa cuando me lo contaba… y más aun cuando ayer sábado noche acabamos pagando por entrar en una disco donde casi lo único que ponían era eso mismo, reggaetón. Y bueno, donde fueres haz lo que vieres, no? Así que me tocó bailar toda la noche reggaetón y algo de merengue y salsa con un yanqui. Ver para creer. Y si, me estoy volviendo una experta en bailes latinos. Ya me defiendo bastante bien con la salsa (lo cierto es que me encanta :O) y con algo de merengue, bachata y cumbia. Ya hasta identifico cada ritmo. Increíble, pero es lo que tiene estar 4 meses (wow, ya 4???) por estos parajes latinos. Y por último en la parte turísticas (pero no por eso menos alucinante) ayer tocó ver la Laguna Quilotoa. Que es una laguna agua verde azulada (foto, pero que es tan grande que no cabe en solo 1 foto) que se formó en el cráter del volcán de mismo nombre hacia el 1740 después de la última erupción. El llegar fue fácil. De Latacunga fui a Zumbahua para ver su mercado (la verdad es que todos se parecen, pero aun así aún tomo mil fotos (foto) y me alucino con los colores, las cosas que venden y la gente indígena) y de ahí tras regatear hasta la saciedad cogí una furgo para llegar a la Quilotoa. Bajé el cráter hasta los pies de la laguna y lo subí andando. Menciono este porque todo el mundo se lo subía en mula y me decían que si estaba loca… a lo que yo pensaba… este es el único deporte que hago y con todo el arroz que llevo comiendo en estos meses no me viene nada mal… además, necesito estar en forma para mi volcán, jeje. Y la suerte me sonrió al llegar arriba porque aunque al parecer no había transporte de vuelta (eso no es lo que me habían dicho, claro esta) tras preguntar a varios jeeps conseguí que una pareja me llevara al pueblo más cercano… pero resultó aún mejor porque me trajeron de vuelta a Latacunga ya que ellos también iban para acá. Así que me ahorré plata y tiempo aderezado con una charla bien interesante con una pareja quiteña. Que buena gente que hay por el Ecuador, de verdad! Y hoy aquí ando, domingo de mañana en casa de John, con un sol esplendido pensando si dejo Latacunga para volver a Baños para hacer lo que me quedó pendiente o me quedo un día más porque me siento tan a gusto aquí y hace un calorcito tan rico… Y así me va, que me cuelgo en cada sitio, jajaja Pero prisa no hay, no? Ya llegaré a la costa que sé que no se va a mover de ahí ;)
*Eso que ahí llamaos el conejito de indias o cobayas pero que por estos paises se come de mil maneras.
Pues si, salí de Cuenca hace ya 6 días, no sin antes ir a ver un parque nacional que había cerca llamado Cajas.
Un parque considerado como un humectal protegido o algo así. Vamos, que esta lleno de lagunas (fotos) y lo que llaman busque húmedo (foto)
Esta vez me toco irme sola pero justo por eso fue mucho más aventura mi salida.
Estuve caminando como 5 horas en medio de lluvia constante. A veces en plan diluvio a veces solo garuando (como se dice aquí al chirimiri) pero el caso es que no me dejó en ningún momento la dichosa lluvia. Y ahí yo, anda que te anda, resbalándome, cayéndome y con el barro hasta las rodillas de vez en cuando y pensando "como mi tobillo ceda, de aquí no me saca ni MacGyver". Y es que estaba sola, sola y el parque en sÍ es meeeega enorme
Pero no hubo nada que lamentar porque tras 5 horas de caminata y ver bastantes lagunas, todas de ellas hermosas y ver ese curioso bosque húmedo, conseguí salir a la carretera, tal y como estaba previsto. Parecía que salía del los bosques de Vietnam en plan Rambo, por las pintas que llevaba.
Lo cierto es que hacer algo así sola me hizo sentir genial cuando terminé. Que viva la naturaleza!
Y de ahí tras pasar un día más en Cuenca esperando para lavar la suuucia ropa, puse rumbo nocturno a Macas. Ciudad donde me encuentro ahora, pero ya por poco porque mañana mismo parto hacia Baños de Ambato. Una ciudad bien turística (eso dicen) en la parte de sierra. Así que dejare atrás otra vez este plácido clima amazónico que tanto se disfruta para dar paso al frio serrano. Brrrr, q pereza!
Y que puedo decir de Macas... pues que vine con que para empezar mi aproximación a la selva y para asistir al carnaval y a un festival de muisca rock y reggae que había este finde... y no he hecho mas que una de las 3 cosas. Lo de la selva, pero eso ha sido excluyente con el carnaval y el festival. Porque resulta que aunque llegué el viernes por la mañana y ese mismo día me hice amiguita de un artesano que había en la plaza con el que salí de noche a tomar algo (con lo que así ya tenia amiguitos para pasar el carnaval y el festival acompañada), pues al día siguiente cuando seguía preguntando precios para tours por la selva... me encontré con un guía que iba a llevar a un grupo de 4 italianos y 2 quiteñas ese mismo día a la selva!! Era un tour de 4 días. Así que si iba se acabó el carnaval porque duraba justo 4 días.
Pero no podía dejar de aprovechar la oportunidad pues aquí no hay muchos extranjeros (por no decir que ninguno!) así que me estaba resultando muy difícil conseguir un tour a buen precio. Así que dije adiós al carnaval y hola a la selva, esta vez de verdad y sin mosquitos. Yujuuu.
Dije hola a la cueva del Pastaza o de los Tallos (por acoger a unos pájaros nocturnos llamados Tallos que hacen un ruido como graznidos que da miediito). Una cueva en la que estuvimos como 2 horas de ida (y 2 vuelta, claro esta) andando. Era como hacer espeleología en toda regla pues íbamos cada uno con nuestra linterna y tuvimos que andar, saltar, nadar... uff, que fría estaba el agua. Vimos tallos, murciélagos, estalactitas/mitas, arañitas... en fin, que fue la leche. Y sin encontramos a nadie!
En esos 4 días también estuvimos con una comunidad Shuar. Dicen que era una de las culturas más guerreras del amazonas. Tenían el "hábito" de reducir cabezas. Aunque ahora eso esta suuper prohibido y penado porque al parecer incluso han desaparecido turistas y locales que luego aparecían por ahí sin cabeza... Y es que tiene un precio muy elevado en el mercado negro :S
Ahora ya no hacen eso (o eso dicen) y como no son un pueblo muy agradable con sus vestidos, su música (foto), comida típica (como el ayampaco*). Son gente que vive de la naturaleza y que nunca va al medico porque no les hace falta ya que nunca enferman y si lo hacen lo curan todo con plantas. La gente vive más de 100 años por allá y tienen como 10-15 hijos por familia. Pueden tener hasta 5 mujeres!
En fin, que os podría contar mil cosas sobre lo visto y escuchado de costumbres y plantas y demás... pero no es plan.
También subimos rio arriba en canoa, caminamos por la selva de día (foto), y de noche!, conocimos un chamán con el que probamos bebida de ayahuasca, caminamos hasta una cascada "sagrada" (que sagrada no se, pero el agua de friiia... que yo ni me metí!), vimos un montón de plantas medicinales, flores de vívidos colores, insectos a mares, hormigas mortales, algun que otro animalejo raro (foto), árboles de esos que no se abarcan ni con muchas personas (foto), lianas para hacer el tarzaaaaán, probar frutos y plantas que se supone que se comen... y todo esto aderezado de barro en casi todo el camino hasta niveles indescriptibles. Cada paso había que pensarlo para no perder la bota en el intento.
Y tuve la mala suerte que me caí en el justo cuando quedaban 100 metros para llegar al taxi el último día. Y me caí de culo, hasta la cintura vamos, jajaja.
Y yo que creí que me iba a escapar... Que ilusa. Menos mal que era el final!
Y aunque no estuvimos en el carnaval, no nos libramos del todo de él porque en todos lados la gente "jugaba a carnaval". O sea, que te tiran agua y maicena en cuanto que te descuidas. Así que cada vez que encontrábamos gente... miedito, jajaja
Han sido 4 días de gran diversión y buena compañía. Fue una gran elección y suerte la mía.
Además ellos viven en Quito así que ya tengo plan para este finde, ;)
Y bueno, regrese ayer por la noche a la ciudad y que raro se nos hizo a todos que estuviera todo asfaltado y sin barro...
Y hoy mi idea era tomarme el día de relax y lavar ropa para salir hacia Baños esta tarde pero al ir a despedirme de mi amigo artesano (e instructor de boying) me dice... "pero no querías probar el boying"? A lo que no he podido decir que no.
Y el boying consiste en bajar un río en el que normalmente se hace rafting pero con un neumático enorme de esos negros. No era normal de camión o eso creo yo, porque tenia formita rara, pero lo que se es que han sido casi 3 horas que uff, yo creí que me moría en tramos.
Tantas horas en al agua me han hecho tiritar como nunca en mi vida. Había piedras, rápidos que nos han tirado al agua una y otra vez... y todo esto así a pecho lobo encima del neumático. Alucinante la adrenalina. Me he vuelto creyente del todo durante el trayecto. Creí que me mataba, jajaja.
Pero no, solo me he dado un golpe en el muslo izquierdo que me tiene medio coja pero nada más. Tras una ducha de agua caliente de como 1 hora, todo ha vuelto a la normalidad. Pero claro, lo de viajar justo después... como que ni ganas. Así que aquí me quedo esta noche para tomar algo con Landi (el artesano) y descansar, hasta mañana en que dejaré con pena esta linda zona que me ha hecho pasar tan buenos momentos.
Y sí, con esto (creo que) puedo decir que ya me he quitado la espinita de la selva así que ahora ya solo volcanes, ciudades y costa... que no es poco ;)
Hasta pronto!
Ayampaco* = Comida típica de la zona que consiste en enrollar y sazonar algo de verduras (como el palmito) y carne o pescado en una hoja de palmera enooorme y cocinarlo en su propio jugo asi en las brasas. Y luego te lo sirven en la propia hoja, claro esta.